Esta habitación no llega nunca. ¿Por qué?
Es de las llamadas más habituales. El cliente tiene un sistema funcionando, el resto de la casa va bien, pero hay una habitación, o un despacho, o el dormitorio de matrimonio, que nunca llega a la temperatura que le pide.
Lo primero que hay que tener claro antes de salir a esa instalación es si el equipo está dando servicio al resto de zonas de la vivienda sin problema. Si esto es así el problema no está en la máquina. Está en cómo llega el frío y/o el calor a ese espacio concreto. Eso ya descarta la mitad de los problemas de golpe.
El motivo puede venir de muchos sitios distintos. Un filtro sucio, una compuerta atascada, una sonda mal ubicada, un desequilibrio de caudal en el colector o una mala configuración. Ninguno de estos fallos es grave, pero se pueden convertir en graves si vas a ciegas.
Antes de ir: ¿qué puedes descartar sin pisar obra?
Cuando me avisan de que una zona no llega a la temperatura deseada lo primero que hago es llamar mientras voy de camino. Hay cosas que se pueden resolver sin pisar la instalación, y hay información que, si la tienes antes de llegar, te ahorra tiempo en cuanto cruzas la puerta. Empiezo a atender la incidencia mucho antes de llegar al lugar y esto me da ventaja.
Llamo y lanzo un pequeño cuestionario que me ayude. Pregunto: ¿está el equipo en modo calor? ¿La temperatura de consigna está por encima de la temperatura ambiente? ¿Ha cambiado algo recientemente, el modo de funcionamiento, el ahorro de energía, algún ajuste en la app? Son preguntas que parecen obvias, pero he resuelto incidencias así, con una foto del termostato o una captura de la configuración que mis compañeros de oficina habían archivado de la instalación.
También pregunto si el resto de zonas van bien. Si hay un sistema zonificado y solo falla una zona, las posibles causas se reducen mucho. Una compuerta atascada, un termostato que no está enviando bien la demanda, un problema de cobertura radio si el sistema es inalámbrico. Si el problema es intermitente, a veces llega y a veces no, puede que el ajuste sea fino y que al variar la temperatura exterior el sistema lo resuelva solo o se quede corto según el día.
Lo que no hago es ir con la hipótesis ya formada. O al menos con varias de ellas descartadas. Voy con preguntas abiertas y con todo lo que me han contado ordenado en la cabeza.
Diagnóstico en obra: ¿cómo se afronta en la instalación?
Nada más llegar reviso si la zona tiene demanda activa, si el termostato está pidiendo y si hay respuesta: caudal de aire, temperatura de impulsión, movimiento en la compuerta. Eso me dice enseguida si el problema está en la distribución o más allá.
En una instalación donde el cliente nos avisó de que el despacho no enfriaba, me acerqué a revisar. Comprobé en el salón que la compuerta abría y salía aire, pero no frío. El problema no era de zona, era del sistema completo. Al comprobar presiones vi que la máquina no estaba trabajando en rangos óptimos. Resulta que no se había compensado bien de gas al instalarla, no se midieron los metros de línea y cuando subía la temperatura exterior no era capaz de enfriar. Con poco calor algo hacía, pero en punta se quedaba corta.
Ese caso me enseñó a distinguir desde el principio si el fallo es de zona o de máquina. Si el resto de zonas tampoco rinden, ya no estamos ante un problema de distribución.
En otro aviso el cliente pedía 23 grados y no llegaba. Todo parecía correcto en las fotos que teníamos archivadas. Me acerqué, comprobé el caudal de aire en la rejilla y no salía nada. Fui a la unidad interior y el filtro estaba completamente obstruido. La máquina enfriaba, pero ese aire frío no llegaba a ningún sitio porque no podía mover aire. Diagnóstico en cinco minutos.
He tenido también instalaciones donde el problema estaba en la sonda. El sistema creía que la zona había llegado a temperatura porque la sonda estaba mal ubicada, cerca de una ventana, sobre un foco de calor, en un punto que no representaba la temperatura real de la estancia. El equipo cortaba antes de tiempo y el cliente nunca alcanzaba la consigna. Cambiando la ubicación de la sonda se resolvió sin tocar nada más.
Y desequilibrios de caudal en colectores hidráulicos que hacían que una zona siempre perdiera frente a las demás. Siempre la misma, la más alejada o la que tenía más presión diferencial en contra. El equilibrado del colector lo resolvía, pero si no lo buscas puedes estar dando vueltas mucho tiempo.
¿Cuándo el problema no está en la zona sino en el sistema completo?
Hay una señal clara: cuando el resto de zonas tampoco funcionan bien, aunque no lo hayan dicho. A veces el cliente solo ha reparado en una habitación, pero al revisar el conjunto ves que hay un problema global, de máquina, de carga, de configuración global.
Si el equipo está en rangos correctos, las presiones son buenas y el resto de zonas sí alcanzan consigna, te puedes centrar en la distribución, medición y gestión de esa zona. Si el rendimiento es bajo en general el problema es de instalación o de máquina y hay que afrontarlo de otra manera.
He resuelto incidencias de zona de forma remota, revisando la configuración del sistema de zonificación sin pisar la obra. Una histéresis mal ajustada, un caudal mínimo que no estaba bien definido, una prioridad entre zonas que hacía que una siempre se quedara esperando, o una simple programación, mal ejecutada por el cliente, que se solapa. Son ajustes que no requieren visita si tienes acceso remoto y sabes dónde mirar.
¿Cómo hablas con el cliente cuando una zona no funciona?
Lo hago de forma que el tiempo en la vivienda sea el mínimo necesario y el cliente salga entendiendo lo que ha pasado. Cuando llamo de camino ya estoy recogiendo información, ya estoy adelantando trabajo. Cuando llego voy explicando lo que voy haciendo, con el mayor detalle posible pero con un lenguaje que el cliente pueda seguir.
Es mejor usar un poco más de tiempo para explicar. El cliente que entiende lo que falló y comprende su instalación no vuelve a llamar por lo mismo. Si vuelve a pasar lo identifica antes. y te llama sabiendo que ocurre.
Cuando cierro la incidencia le explico qué ha fallado, cómo se ha resuelto y que no ha afectado en nada a la máquina, que está como el primer día. Eso importa. El cliente tiene la sensación de que ha habido un problema y aclarar que el equipo está en perfectas condiciones le da tranquilidad.
Una zona que no llega a consigna casi nunca es una avería grave. Es un problema de diagnóstico. El diagnóstico mejora mucho cuando llegas con un método claro y con la información recogida antes de cruzar la puerta.