Airzone es un sistema de zonificación para instalaciones de climatización por conductos. Permite dividir la vivienda en zonas independientes, cada una con su termostato, y gestionar la apertura y cierre de compuertas motorizadas para adaptar el caudal a la demanda real de cada estancia. Para muchos instaladores, esa es la definición completa y mientras trabajan en expansión directa, esa definición es suficiente.
El problema aparece cuando ese mismo criterio se lleva a instalaciones hidráulicas complejas o retos de una mayor envergadura: usos terciarios o comerciales, instalaciones donde se utilizan distintas tecnologías para el aporte del frío y el calor, producciones de ACS integradas en los emisores de calor, etc. Airzone puede integrarse también en ese contexto, pero las condiciones cambian, los condicionantes se multiplican y lo que funcionaba bien en un proyecto sencillo empieza a generar conflictos que nadie anticipó.
Hemos proyectado, previsto e instalado Airzone en proyectos de distinta complejidad. En algunos, el resultado fue exactamente el esperado. En otros, generó reclamaciones que con otro planteamiento no habrían aparecido. La diferencia no estaba en la zonificación. Estaba en si el proyecto la admitía, o en si el enfoque era el adecuado para lo que se le pedía o si, el cliente, una vez entregada la instalación, lo entendía.
Jorge Olmos es quien más ha trabajado con Airzone en Grupo Aplus. Visitas previas, puestas en marcha, seguimiento postventa presencial y remoto en instalaciones complejas. Lo que aparece en este artículo viene en buena parte de lo que él ha visto y resuelto, sumado a las instalaciones de otros que hemos revisado, casos donde se requirió nuestra ayuda que ponen de manifiesto este patrón.
Vamos a ver en qué contextos Airzone da lo mejor de sí y en cuáles enreda el funcionamiento de la instalación innecesariamente.
Dónde encaja bien: la expansión directa como terreno natural
Airzone funciona con solidez en instalaciones de expansión directa. Una unidad de conductos, varias estancias, termostatos en cada zona, compuertas motorizadas gestionando el caudal. La zonificación está pensada para ese contexto y lo resuelve bien.
Jorge nos describe un caso que ilustra cuándo Airzone encaja desde el principio:
Una vivienda unifamiliar donde el cliente quería conectar su caldera y sus ocho radiadores con la nueva preinstalación y equipo de conductos. Ya tenía la instalación de calefacción, pero integrar en un único sistema de control le simplificaba mucho el uso. Se le colocó una Flexa 25 para controlar el nuevo equipo con sus compuertas motorizadas en todas las estancias, sacando una conexión a su caldera doméstica para controlar su encendido y apagado. También ocho cabezales termostáticos Airzone con receptor radio para que pudiera controlar cada radiador de forma independiente en modo calefacción. Todo salió a la primera como esperábamos y habíamos confirmado en el estudio previo del proyecto.
Proyecto estudiado antes de comprometerse, instalación elegida por las razones correctas, resultado limpio.
Sobre la conectividad y el sistema radio, Jorge tiene también aprendizajes concretos que han cambiado nuestra forma de preparar las instalaciones:
Antes de que Airzone sacara el Webserver HUB, el sistema solo aceptaba redes con frecuencia de 2,4 GHz, y ese era el mayor problema cuando íbamos a sincronizar el sistema, ya que muchas viviendas solo tenían red de 5 GHz. Aprendimos a solucionarlo y a prestar atención a ello hasta que Airzone cambió el módulo. Algo parecido nos ocurre actualmente con el sistema radio de los termostatos Think: siempre comprobamos que llegue mínimo un 15% de cobertura, porque si no, da problemas en el futuro. ¿Cómo lo prevenimos? Midiendo los metros entre la centralita y la última estancia en la visita previa a la instalación.
Ese hábito de medir cobertura en visita previa nos ha evitado más de una incidencia. Por debajo del 15%, los termostatos Think empiezan a dar problemas. No inmediatamente, sino cuando el cliente lleva semanas usando la instalación.
Dónde se complica: instalaciones hidráulicas y expectativas mal gestionadas
El origen de la mayoría de problemas que hemos visto con Airzone, tanto en los nuestros como en los de otros, es tratar una instalación hidráulica compleja como si fuera una expansión directa más grande.
Hemos revisado instalaciones de otros instaladores donde Airzone no estaba funcionando bien. El patrón se repite: alguien que lo usa con buenos resultados en instalaciones sencillas y lo replica en un proyecto más complejo sin revisar si las condiciones lo admiten. Lo propone porque le funciona, no porque haya analizado si encaja. En instalaciones de expansión directa ese criterio es suficiente. En instalaciones hidráulicas, no lo es.
En una instalación hidráulica, tales como pueden ser bombas de calor con fancoils, enfriadoras, sistemas con producción de ACS integrada, la zonificación mediante compuertas motorizadas afecta directamente a los caudales de circulación en el circuito. Cuando varias zonas se cierran al mismo tiempo, el caudal cae. Si la bomba no está preparada para trabajar en ese rango, aparecen los ciclos cortos: la bomba de calor arranca, no consigue estabilizarse y para. Arranca de nuevo. La reclamación llega igual, aunque el origen no esté en la zonificación sino en la incompatibilidad entre ambas.
Estos problemas no son inmediatos. Se manifiestan semanas después de la instalación, cuando el cliente empieza a usar la vivienda con patrones reales de ocupación. Para entonces, el instalador ya ha cerrado el proyecto, está a otra cosa.
Las reclamaciones por ruido son otro capítulo. Zonificaciones que técnicamente funcionan bien pero donde el cliente rechaza la instalación porque las rejillas motorizadas hacen ruido al abrirse o porque los caudales silban al pasar por compuertas parcialmente abiertas. No es un fallo de ejecución sino una consecuencia del diseño de zonificación que hay que explicar antes, no después. Como bien me suele indicar Jorge, “la instalación funciona bien pero los clientes no lo saben, porque nadie se los ha explicado.”
Jorge describe un tercer tipo de problema, más difícil de anticipar:
Tuvimos problemas en una instalación con Airzone y suelo radiante donde el cliente decía que no notaba el suelo caliente cuando iba descalzo. Fuimos a revisar y el problema era que por la mañana, cuando entraba el sol en la vivienda, la radiación solar incidía directamente sobre el termostato y el sistema se apagaba. El suelo no estaba caliente, pero la casa sí. Le explicamos que el objetivo era mantener la casa a temperatura, no que el suelo estuviera caliente de forma continua, solo cuando la vivienda lo necesitara. Aun así, el cliente nos dijo que quería notar el suelo caliente el mayor tiempo posible. ¿Cómo lo solucionamos? Reubicando el termostato en una zona de sombra y bajando la histéresis de lectura 1,5 grados, para que el sistema se mantuviera encendido un poco más de tiempo.
La zonificación funcionaba pero la percepción del cliente no coincidía con el comportamiento real de la instalación. Si no se explica antes cómo trabaja la lógica de temperatura de consigna con suelo radiante, el cliente llama, y si quien instaló no conoce bien el sistema, tiene muy pocas herramientas para resolver esa conversación.
Criterios para decidir si Airzone encaja en un proyecto antes de comprometerse
Tengo mis reticencias con los proyectos donde la decisión de zonificar se toma antes de analizar la instalación. El criterio debería ir en el otro sentido: primero entender qué se va a instalar, luego ver si Airzone mejora o encaja en ese contexto.
Antes de proponerlo, hay preguntas que conviene responder en la visita previa:
¿La instalación es de expansión directa? Si sí, la zonificación encaja bien. Si no, hay que analizar con más cuidado la compatibilidad con el diseño hidráulico. Saber, desde el inicio, si se quiere zonificar para orientar recorridos y configuraciones hacia esta solución.
¿Cuántas zonas se van a gestionar y cuál es el patrón de uso esperado? Cuantas más zonas y más variabilidad simultánea, más posibilidades de que aparezcan conflictos de caudal en instalaciones hidráulicas.
¿La vivienda tiene orientaciones muy distintas entre estancias? Un termostato en una zona con radiación solar directa va a condicionar el comportamiento de toda la instalación. No es imprevisible si se hace la visita con atención.
¿Qué cobertura radio hay entre la centralita y las estancias más alejadas? El 15% es el mínimo con los termostatos Think. Medirlo cuesta diez minutos y evita una reclamación posterior.
¿El cliente entiende cómo funciona la lógica de temperatura de consigna? Si no se explica antes de la entrega, hay una conversación incómoda después. Esto es especialmente crítico en instalaciones con suelo radiante, donde la inercia térmica del sistema choca directamente con lo que el cliente espera sentir.
Qué hacer cuando no encaja
Cuando la zonificación no mejora ni encaja en un proyecto, la respuesta es replantear el enfoque desde el principio. En instalaciones hidráulicas complejas, puede ser más limpio no zonificar y diseñar bien la distribución de caudales desde el origen, o plantear las unidades interiores en función del uso.
Otras veces el margen está en reducir el número de zonas. Simplificar la instalación y asumir que hay partes de la vivienda que se condicionarán juntas puede eliminar el origen del conflicto sin renunciar al control por estancias donde sí tiene sentido. O mirar más allá de la zonificación. En algunos casos el problema es anterior. Si la instalación hidráulica no está preparada para gestionar variabilidad de caudal, cambiar la forma de zonificar no lo resuelve. Hay que revisar el diseño previo. Esto ocurre con frecuencia en proyectos que llegan a revisión después de que otro instalador ha cerrado el trabajo: el origen del problema no está en Airzone, está en una instalación que no estaba lista para soportarlo.
En cuanto al ruido y a las expectativas del cliente: si la instalación va a tener rejillas motorizadas, hay que explicarlo antes. Que el cliente sepa que en determinadas condiciones de caudal puede haber ruido de aire, o que las compuertas hacen un sonido mecánico al actuar. No es un defecto, es el funcionamiento normal de una zonificación motorizada. Pero si no se dice, genera una reclamación que es difícil de gestionar después.
Al final se trata de elegir el enfoque correcto para cada proyecto. La zonificación Airzone es una buena herramienta. Me quedo más tranquilo cuando la decisión de instalar Airzone viene después del análisis, no antes.