El R290 lleva meses como protagonista en catálogos, ferias HVAC y conversaciones con fabricantes. Y la sensación que tengo, hablando con mucha gente del sector, es que hay dos tipos de instaladores: los que están siguiendo el tema de cerca y los que piensan que todavía queda mucho tiempo.
No queda tanto.
Desde Grupo Aplus llevamos un tiempo en conversaciones con fabricantes sobre sus calendarios de lanzamiento. Y lo que te dicen en privado no siempre coincide con lo que aparece en las presentaciones. El R290 ya está llegando, aunque llega de forma desigual.
Los equipos de baja potencia, tipología monobloc para vivienda pequeña, ya están en el mercado en condiciones razonables. Ahí no hay problema. El cuello de botella está en las potencias altas. Bombas de calor para viviendas grandes, para terciario, para sustitución de calderas en proyectos más ambiciosos. Ahí la disponibilidad es todavía limitada.
¿Por qué? No es solo cuestión de voluntad. Hay normativa de transporte. Hay restricciones en aduanas y exportación porque el propano es inflamable. Hay ritmos de fabricación que todavía no están ajustados a la demanda que se espera. Hay stock de otras tecnologías que pesan mucho en los almacenes. Y esto, de primeras, no te lo dicen. Los fabricantes más grandes están invirtiendo fuerte, pero el tiempo entre anuncio y producto disponible en almacén de tu distribuidor es más largo de lo que parece en las notas de prensa, ferias y ponencias.
No es una crítica, es que esto funciona así.
Lo que sí me preocupa más es la brecha de preparación en el sector instalador.
El R290 no es R32 con otro nombre, ni mucho menos. Es propano, un refrigerante A3, inflamable, y eso cambia las reglas del juego y el día a día del instalador. El profesional preparado no solo conoce el gas: está habilitado para intervenir en este tipo de instalaciones, tiene formación específica en refrigerantes inflamables, trabaja con las herramientas adecuadas, las medidas de seguridad, conoce las distancias de seguridad en interiores, fachadas y cerramientos; el análisis de riesgo y las condiciones de instalación, almacenamiento y manipulación que exige la normativa y el fabricante.
El que no está preparado va a tener un problema cuando un cliente le pida instalar un equipo R290 y no sepa gestionar ese proceso. O peor: lo instale sin la formación adecuada y sin las herramientas correctas. O aún peor: el cliente tenga más información, y encima, sin sesgar. el nuevo perfil del cliente de climatización
¿Dónde conseguir la formación? Los fabricantes están siendo bastante proactivos en esto. Daikin, Mitsubishi, Panasonic… Los principales tienen programas propios. Las asociaciones del sector también. Y los distribuidores buenos, que no solo priman el precio y cuidan el sector, también. No es complicado encontrarla.
Hay algo más que me parece interesante y que no se habla tanto.
Los fabricantes están usando el diseño para diferenciar estos equipos. Durante décadas, las unidades exteriores venían en blanco, beig, gris claro. Las bombas de calor R290 están saliendo en colores oscuros: negro, antracita, gris grafito.
No tiene ninguna relación con el rendimiento. Es pura estrategia de posicionamiento. El mensaje es: esto es un producto diferente, de gama alta, y no hay que esconderlo.
Y me parece una lectura interesante del mercado. Durante años, el aire acondicionado fue ese aparato que había que disimular en la fachada. Esto va en la dirección contraria. Máquinas diseñadas para verse. Para que el vecino las vea. Para que el instalador las pueda mostrar con orgullo.
Funciona como herramienta de ventas, nosotros ya hemos instalado un buen número de estos equipos y todos coinciden: «qué diseño más guapo».
Una pregunta que me hacen bastante: ¿el R290 abre una oportunidad para competir con las calderas de gas?
Mi respuesta es sí, pero con matices.
En vivienda nueva y en rehabilitaciones bien planteadas, la combinación de aerotermia R290 con buena envolvente es una alternativa sólida. No solo por eficiencia energética sino porque el cliente deja de depender del gas, que sigue siendo un argumento que funciona.
El problema es el coste de entrada y la potencia disponible. Para un chalet muy grande en zona fría, todavía estamos esperando más opciones de alta potencia en R290 con disponibilidad de stock.
En un año, la foto va a ser diferente.
El instalador que empieza a moverse ahora llega a tiempo. El que espera a que el mercado le fuerce tiene menos margen para hacer las cosas bien. La formación no es cara. Las herramientas específicas son una inversión puntual. Y cuando llegue el primer proyecto con R290, vas a agradecer haberlo hecho antes de tener el equipo encima de la mesa.